42074

Contribuyentes

1976

Visitadoras

216

Parroquias

479

Capillas

1% Iglesia de Santiago

1% Iglesia de Santiago

«Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón,
no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da
con alegría» (2 Cor. 9,7).

Qué es el 1%

Qué es el 1%

Es la contribución que hacemos los fieles para que nuestra Iglesia disponga de los recursos económicos que le permitan llevar la Buena Nueva a todos y a cada lugar. Es devolver a Dios una pequeña parte de lo mucho que él nos da cada día.

Qué Hacemos con 1%

Qué Hacemos con 1%

Nos permite anunciar el Evangelio en cada Parroquia y financiar el trabajo pastoral que se realiza en todo el Arzobispado. Mantenemos las parroquias y capillas en las celebraciones sacramentales, en su quehacer diario y al personal que trabaja en ellas. Nos permite acoger al necesitado.

SUMATE con Tú 1%

SUMATE con Tú 1%

Aportando tu 1%, nos permite reflejar el amor de Dios y poner nuestra Fe en acción. Es una contribución de esperanza en la Construcción del Reino.

¡¡SUMATE con Tú 1%!!

Noticias

Hay muchas formas de servir. Podemos realizar grandes y pequeños actos de servicio. Nunca debemos dejar de prestar ayuda a alguien por considerar que es muy poco lo que podemos hacer. Debemos recordar que Dios hace Su obra por medio de nosotros. ¿Cómo ayudas o quieres ayudar a Dios en su misión?

Testimonios

Monseñor Celestino Aos

Monseñor Celestino Aos

Arzobispo de Santiago

Gracias a todos por su servicio y colaboración en la Pastoral del 1%. Porque estar en este ministerio, es porque también oyeron la voz de Dios en su corazón, a comprometerse en esta tarea hermosa, pero difícil, delicada, de ir a recaudar la colaboración de los hermanos

María Vergara

María Vergara

San Francisco de Los Pajaritos

La Pastoral del 1% me da mucha satisfacción espiritual, especialmente porque uno conoce mucha gente. No es mucho lo que uno recauda, pero entablar un diálogo con las personas, sobre todo con los mayores, es una instancia evangelizadora

Ana Andrade

Ana Andrade

Nuestra Señora de Los Dolores Quinta Normal

El 1% es un servicio humilde que el Señor me encargó y yo lo recibí con mucho cariño y lo haré hasta los últimos días de mi vida

Iván Veas

Iván Veas

Ntra. Sra. de las Mercedes Los Castaños

Cómo católico, consciente del amor de Dios y testigo del bien que hace mi Iglesia, siento el deber de dar una parte de mis ingresos para continuar con la misión, siendo para mí una expresión de caridad, solidaridad y fe.

Lili Perez

Lili Perez

Visitadora 1%

Ir casa por casa es ser una misionera de nuestra parroquia. pagar el uno por ciento es  una misión que tenemos como cristiano que pertenece a la Iglesia.

Manuel González

Manuel González

Contribuyente del 1%

Yo pago el 1% para ayudar al prójimo, el uno por ciento no es tan significante para mí. pero es cumplir una misión con los sacramentos de la Iglesia. ve su testimonio completo aquí.

Padre Osvaldo

Padre Osvaldo

Santa Teresa de los Andes, Lo Barnechea

Creo que pagar el uno por ciento especialmente en este sector es muy importante, porque casi todo lo que se da va para ayudar a las parroquias mas necesitadas de santiago. el uno por ciento es una instancia muy concreta de convertirse en puente de ir en ayuda de quienes mas lo necesitan.

Próximas Actividades

Estos son los hitos más próximos en nuestra agenda de actividades

Videos y Campañas

Evangelio del día

Miércoles de la 20ª semana del Tiempo Ordinario

Libro de Ezequiel 34,1-11.
La palabra del Señor me llegó en estos términos:
¡Profetiza, hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel! Tú dirás a esos pastores: Así habla el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben apacentar el rebaño?
Pero ustedes se alimentan con la leche, se visten con la lana, sacrifican a las ovejas más gordas, y no apacientan el rebaño.
No han fortalecido a la oveja débil, no han curado a la enferma, no han vendado a la herida, no han hecho volver a la descarriada, ni han buscado a la que estaba perdida. Al contrario, las han dominado con rigor y crueldad.
Ellas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las bestias salvajes. Mis ovejas se han dispersado,
y andan errantes por todas las montañas y por todas las colinas elevadas. ¡Mis ovejas están dispersas por toda la tierra, y nadie se ocupa de ellas ni trata de buscarlas!
Por eso, pastores, oigan la palabra del Señor.
Lo juro por mi vida -oráculo del Señor-: Porque mis ovejas han sido expuestas a la depredación y se han convertido en presa de todas las fieras salvajes por falta de pastor; porque mis pastores no cuidan a mis ovejas; porque ellos se apacientan a sí mismos, y no a mis ovejas;
por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor:
Así habla el Señor: Aquí estoy yo contra los pastores. Yo buscaré a mis ovejas para quitárselas de sus manos, y no les dejaré apacentar mi rebaño. Así los pastores no se apacentarán más a sí mismos. Arrancaré a las ovejas de su boca, y nunca más ellas serán su presa.
Porque así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él.


Salmo 23(22),1-3a.3b-4.5.6.
El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
El me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas.

Me guía por el recto sendero,
Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque Tú estás conmigo:

tu vara y tu bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza

y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,

por muy largo tiempo.


Evangelio según San Mateo 20,1-16a.
porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña.
Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña.
Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza,
les dijo: 'Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo'.
Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: '¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?'.
Ellos les respondieron: 'Nadie nos ha contratado'. Entonces les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.
Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: 'Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros'.
Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario.
Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario.
Y al recibirlo, protestaban contra el propietario,
diciendo: 'Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada'.
El propietario respondió a uno de ellos: 'Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario?
Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti.
¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?'.
Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos».